BIOCASA, construcción más sostenible

Proteger el medio ambiente, no debería tenerse por un objetivo asociado a mitigar el impacto a causa de una acción determinada de la industria o del ser humano. Por años, el concepto de verde se tornó gris, y fue justo ahí, cuando se empezó a evaluar el daño colateral. 

A raíz de esta problemática mundial, la mayoría de las naciones se unieron en torno a buscar soluciones viables para hacerle frente al cambio climático, a la crisis en la accesibilidad y polución del agua, a la pérdida récord de biodiversidad y daños a largo plazo de ecosistemas terrestres y marinos, polución de la atmósfera, producción de desechos y basuras, impacto del uso de químicos, deforestación y degradación de la tierra.

Colombia, viene trabajando desde hace muchos años en contrarrestar esta situación, y poco a poco, ha logrado el desarrollo de políticas públicas con este enfoque. A través de un reciente análisis realizado por Camacol Presidencia, se detectó que el mayor impacto ambiental se produce en la fase de uso de las edificaciones, por lo cual, se hizo necesario establecer unos criterios que lograran optimizar su desempeño durante la operación, reduciendo exponencialmente el impacto en el consumo energético, emisiones de CO2, generación de residuos y consumo de agua. 

En ese sentido ha sido clave la vigente Resolución 0549 de 2015 que incluye una Guía de Construcción Sostenible con lineamientos y parámetros para el uso eficiente del agua y la energía en edificaciones, teniendo en cuenta las condiciones climáticas específicas para cada zona del país.

Según el presidente de la Junta Directiva Camacol Atlántico, doctor Jorge Segebre “Las empresas están viviendo un periodo de transición contundente hacia unas buenas prácticas medioambientales que ayudarán a reducir los impactos potenciales y a impulsar ciudades más sostenibles. El sector de la construcción, es una de las industrias que más se encuentra comprometida con los objetivos del desarrollo sostenible adoptados por los Estados Miembros de la ONU y desde ya, varias empresas afiliadas al gremio están implementando medidas reales que se tienen en cuenta desde la fase de diseño y estructuración de nuevos proyectos. El trabajo conjunto entre Camacol y el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio ha sido clave para la consecución de estos objetivos”, puntualizó.

Este impulso también se ha generado con la entrada al país de la Certificación EDGE, un sistema de certificación de construcción verde para los mercados emergentes creado por IFC – Banco Mundial y apoyado por la Cooperación Económica y Desarrollo (SECO) de la Embajada de Suiza. La certificación Edge, Excelencia en el Diseño para Mayores Eficiencias busca promover ahorros en energía, agua y materiales en comparación con la práctica de construcción local, además de incentivar a los constructores a dar ese primer paso hacia proyectos más humanizados y conscientes de la importancia de preservar el planeta. En total en el país, hay 166 proyectos en proceso de certificación; 126 de los cuales ya tienen el sello preliminar en el diseño y 40 cuentan con certificación final.

Barranquilla también se destaca en materia de sostenibilidad con la certificación final alcanzada por proyectos como el Edificio Biel, de la empresa Solider, construido con materiales ecológicos, como bloques de arcilla en forma de panal. Cuenta con un sistema de iluminación que ahorra energía y grifos que disminuyen el consumo de agua. El edificio Bruxxel, de esta misma empresa, también cuenta con certificación preliminar o de diseño, bajo este sello.

El condominio Altares Torre 2 de la empresa Conaco, también recibió certificación final, está construcción con un área de 11.806 metros cuadrados cuenta con ahorros de 30,52 por ciento de energía, 20,40 por ciento de agua y 44,95 por ciento de energía en materiales. Por esta misma empresa, el Conjunto Paloma recibió el certificado preliminar ya que sus diseños prevén ahorros importantes en agua, energía y energía incorporada en los materiales.

Otra de las certificaciones pioneras en este tema es LEED, que es impulsada por el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, sello internacional obtenido por dos proyectos afiliados a Camacol Atlántico como son Viverde 85 de Palacio Oficina de Construcciones y BC Empresarial de Metropoli,  3 más obtuvieron esta certificación y actualmente se encuentran 16 proyectos en este proceso.

Desde el sector, también se adelantan iniciativas como BIOCASA, cuyo objetivo principal es capacitar en la incorporación de parámetros de sostenibilidad desde la planificación, diseño y construcción de edificaciones, y la aplicación de tecnologías limpias, orientando al gremio sobre cómo minimizar los daños ambientales ocasionados por la actividad. Para este año, Biocasa Atlántico se realizará de manera virtual los días 12 y 13 de noviembre, con una agenda temática enfocada en ciclo de vida de materiales, economía circular, negocios verdes, impresión 3D y otras tendencias. Además, tendrá un panel sobre casos de éxitos de edificaciones saludables en Barranquilla y el Atlántico, exposición verde y una zona de Networking. (Inscripción gratuita a través del Instagram de Camacol Atlántico)

“Estas estrategias a corto, mediano y largo plazo marcan el camino hacia la eficiencia en el uso adecuado de los recursos naturales. Respetar el medio ambiente no es una acción exclusiva del Estado o de las organizaciones, también es una decisión individual que comienza por tener conciencia de las repercusiones que pueden causar las malas prácticas en nuestra vida cotidiana” finalizó Segebre.

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