Duque no levanta

Por: Víctor Herrera / @vherreram

Al presidente Iván Duque -que por estos días vino a Barranquilla a darse un “champú de popularidad” con la gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera, la de mayor aceptación el país con el 80%- se le acabó el compás de espera y nada que levanta en su favorabilidad pues más del 70% de los colombianos desaprueba su gestión de gobierno y solo menos de la cuarta parte la califica de positiva, de acuerdo a la reciente encuesta de Gallup en donde, paradójicamente, le va muy bien a los mandatarios de las principales ciudades del país -sobre todo Jaime Pumarejo de Barranquilla y Claudia López de Bogotá- aunque apenas arrancan sus respectivas gestiones.

Todo indica que el presidente ha perdido la credibilidad entre la mayoría de los colombianos y con ello la confianza. Y nada de lo que haga parece remediar la situación. Ni siquiera las viejas discusiones bizantinas que están reviviendo por estos días como las del aborto, el voto de los militares, la ampliación de los periodos de los alcaldes, la unificación de las elecciones o el pánico que existe por la eventual llegada del Coronavirus. Para colmo ya no puede repetir lo del “cerco diplomático” contra su homólogo Nicolas Maduro ante el temor de que la excongresista Aida Merlano siga disparando dardos venenosos desde Venezuela.

Da la impresión también que Duque ha estado mal acompañado. Ha tenido varios miembros de su equipo que cada semana parece que se turnaran para decir todo tipo de disparates, improvisando el manejo del gobierno. Ahora, no sabremos como le resultará con los nuevos ministros “prestados” por Cambio Radical, La U y los conservadores a los que ha recurrido tratando de encontrar la tan anhelada gobernabilidad.

Muy pocas cosas le salen bien. A su torpeza en el manejo de la implementación del Acuerdo de Paz se suma el resultado impopular de la reforma tributaria y de las proyectadas laboral y pensional. Y a pesar de que económicamente crecemos más que todo el mundo el desempleo sigue en niveles que hace rato no veíamos. Algunos pocos se están quedando con las riquezas.

El presuroso “Tapen Tapen” tampoco le resulta. Primero fue la actitud del nuevo fiscal general, su amigo, frente a las graves acusaciones de Aida Merlano en la entrevista a Vicky Dávila hasta el punto de ignorar lo que dijo la excongresista a pesar de sus graves acusaciones y muy al contrario de lo que determinó la Corte Suprema al disponerse a recibir la versión de la ex parlamentaria. Curiosamente la procuraduría también guarda silencio. El último episodio ha sido con la ONU – cuyo informe sobre la situación de derechos humanos elaborado por el relator oficial debe presentarse hoy en Washington – que describe la situación de los asesinatos sistemáticos de líderes sociales y el alto grado de impunidad de los casos. Justamente, el ahora nuevo fiscal tuvo que ver en todo esto cuando se desempeñaba como Alto Comisionado del gobierno para los Derechos Humanos.

Y que tal lo del embajador nuestro en Uruguay en cuya finca encontraron un laboratorio de coca hace 20 días. Aun Duque no lo ha destituido mientras que, a manera de ejemplo, en México tuvo que renunciar su embajador en Argentina por robarse un libro en una librería de Buenos Aires.

Quizás es por todo ello que, apenas transcurrido año y medio de su mandato, el país político parece mas interesado en buscar candidato para reemplazar a Duque en las próximas elecciones antes que en ejecutar su incierto plan de gobierno.

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