¿Nuestros “Héroes” …?

Por: Víctor Herrera / @vherreram

Ahora, y solo ahora, se sienten los aplausos al personal médico y sanitario que atiende en los hospitales del país. Aunque con las excepciones de aquellos que rechazan y agreden la presencia de éstos en los sitios o transporte públicos y cuyos casos han merecido el repudio a nivel nacional. Estos aplausos se expresan desde los balcones de los edificios a donde hemos sido confinados en esta cuarentena y cuyas fotos o grabaciones en videos son subidos a las redes sociales.

Claro, tenemos que decirles “Héroes”. Primero porque estamos asustados de enfermarnos o morir y ellos son de los pocos que están exponiendo sus vidas para resguardar las nuestras. También porque la mayoría lo hace en condiciones de alto riesgo por la falta de equipos adecuados para protegerse. Porque además prestan sus servicios en unos hospitales cuyos recursos se los ha llevado la corrupción. Igualmente, porque aspiramos a que con ese calificativo y los aplausos podremos reemplazar todo el maltrato económico y laboral que los gobiernos le han venido dando durante tanto tiempo. Y, por último, porque en el fondo nos damos cuenta que hemos sido cómplices de un sistema que le entregó –por obra y gracia de la famosa Ley 100– el manejo de la salud pública a unos intermediarios privados que, como una rapiña de depredadores neoliberales, la han saqueado y la tienen en cuidados intensivos desde hace años.

Antes ser un médico era de gran reconocimiento social y constituía un orgullo para cualquier familia por la esperanza de un futuro económicamente prometedor. Hoy es un suplicio cuando la mayoría de las familias con mucho esfuerzo económico logra que sus hijos estudien una carrera muy costosa y exigente para luego salir a pelear por un año rural en los lugares más apartados y por fin empezar a ganar mensualmente un poco más del salario mínimo. Otros, en medio de un entramado de desigualdad, se ven obligados a tomar el camino que recorrió la jovencita barranquillera Valeria que se graduó con altos puntajes en el Instituto Experimental del Atlántico (para estudiantes de estratos 1 y 2) hasta el punto de que se ganó una beca y se fue a estudiar medicina en una universidad en Rusia porque no tenía recursos para hacerlo aquí.

Es muy diciente que hoy el 80% de los médicos en Colombia estén contratados bajo la modalidad de prestación de servicios y también que durante esta pandemia 760 integrantes del personal sanitario han resultado contagiados con el Covid-19, de los cuales 10 han fallecido. Deberíamos preguntarnos: ¿En estas circunstancias ellos son “Héroes” o mártires…?

Ya a otros también le hemos llamado “Héroes”. Por ejemplo, los soldados cuando internados en la selva, en condiciones infrahumanas, exponen sus vidas para defendernos de grupos subversivos o narcotraficantes. Otra vez nuestro miedo nos lleva a nombrarlos pomposamente “Héroes” olvidándonos de darles mejores condiciones.

Y también designamos “Héroes” a los profesores que trabajan en medio de miles de dificultades para sacar adelante la educación de nuestros hijos mal alimentados o mal criados. Alguna vez llamamos “Héroes” a nuestros campesinos por garantizarnos la seguridad alimentaria. Eso fue antes de la fatídica apertura económica de Cesar Gaviria que favoreció a las multinacionales de alimentos.

Llama la atención que son nuestros “Héroes” los que reciben más malos tratos económicos de parte de nuestra sociedad. Será por eso que ahora también los llaman “atenidos”.

Esos, nuestros “Héroes”, ¿reciben a cambio lo que realmente merecen…? o simplemente ahora les damos ese calificativo – como única recompensa, que seguramente será circunstancial – porque sentimos miedo…?

Previous Article
Next Article

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

GECELCA

FEDEPALMA – CENIPALMA

PICO Y CÉDULA EN BARRANQUILLA

PICO Y CÉDULA EN SOLEDAD – ATLÁNTICO